lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Existirán realmente seres que son enviados a cuidarnos?


El pasado fin de semana fui de vacaciones a Cuernavaca, todo muy agradable, estuvimos mis amores y yo (hija y marido) hospedados en un bello hotel en Morelos, muy hermoso y con servicio de primera, lo pueden observar en el video de arriba, el domingo antes de regresar a casa decidimos pasar a conocer la zona arqueológica de Tepoztlán, un pueblo mágico, comenzamos con un recorrido por las calles principales en carreta, que por cierto me puso al principio los nervios de punta porque hay calles que están muy empinadas y el caballo las bajaba casi corriendo daba la impresión de que se iba a resbalar y nos iríamos de frente, pero el sr. nos tranquilizó diciéndonos que el carruaje contaba un sistema de frenado y que no era posible caernos como lo pensábamos, vaya a saber que tan cierto fue eso pero termino el recorrido todo muy bien y sí que disfrutamos el camino cuando ya no pasamos por calles con tanta pendiente, después decidimos subir a conocer la pirámide de la región que está ubicada en la cima del cerro del tepozteco.


A partir de la entrada a la zona arqueológica nos llevó hora y cuarto llegar hasta la cima del cerro para poder ver la pirámide, había tramos que fueron muy pesados porque no todo el camino tenia escaleras, en partes solo eran piedras resbalosas, la mayoría de la gente llegaba muy muy agotada, me tocó ver a una señora en particular que iba llorando y quejándose de que ya no podía más, pero por fin llegamos y valió la pena el esfuerzo, observar todo desde arriba es gratificante, estuvimos disfrutando el paisaje, tomando limonadas y sacando fotos y entonces emprendimos el viaje de regreso el cual supuse que sería menos cansado y más rápido pero vaya mi sorpresa que no fue así, la lluvia lo complico y los tramos donde no había escalones se pusieron súper resbalosos, yo llevaba a mi pequeña de la mano y entonces sucedió; resbale de una manera horrible, no me dio tiempo de nada, me di un fuerte golpe en la cadera con la esquina de una piedra, lo bueno es que de alguna manera evite que mi hija se lastimara, recuerdo que inmediatamente me puse boca abajo y pataleé del dolor e inmediatamente llamo mi atención gritos y un ruido muy fuerte a menos de un metro de mí, era una especie de maguey muy grande que con todo y raíces había caído desde muy arriba, este se partió por la mitad, estaba un muchacho que se quedó como paralizado viendo la tremenda cosa, observe su cara yo aún tirada, todo esto sucedió en fracciones de segundos, mi hija lloro y enseguida mi marido fue a ayudar a levantarme, gente que venía atrás me preguntaba que si estaba bien, que si no me había pegado lo que cayo y les respondí, que solo me resbale. Seguimos con nuestro camino hasta llegar al pueblo, tomamos un taxi hacia el estacionamiento donde dejamos el carro, una vez sentada yo me iba quejando del dolor que traía en la cadera, mi marido me dijo; Araceli pero que suerte tuviste, me preguntaba porque se le ocurría decir eso, el respondió; que como iba atrás de mi pudo apreciar que lo que cayo me hubiera dado en la cabeza de no ser por esos segundos que tomo mi resbalón, se pasó gran parte del camino muy sorprendido hablando de lo mismo, decía que si me hubiera tocado el golpe, me habría descalabrado, roto la nariz, perdido el conocimiento y al ocurrir esto me habría ido rodando cuesta abajo y que tal vez hasta a mi hija abría jalado o que le hubiera roto el brazo a la pequeña el golpe si le daba a ella porque íbamos tomadas de la mano, el llego a la conclusión de que mi angelito me dio un empujón para que no me diera la plantota esa en la cabeza, al principio me sonó muy exagerado todo lo que decía, pero ya después pensando bien las cosas creo que tiene razón, alguien me salvo provocándome ese resbalón, porque si me hubiera pegado las cosas se hubieran puesto muy feas y ahí arriba ni paramédicos hay. Pero nada malo paso, hoy me encuentro feliz en mi casita, eso sí con el dolor todavía pero inaugurando mi blog, este fue mi primer post, espero que les guste y sigan visitándome.

1 comentario:

  1. Que buen susto! Y que buena suerte :) yo si reo en los àngeles de la guarda. Creo que todos los tenemos, pero no siempre los dejamos actuar. Como que los bloqueamos cuando somos mal vibrosos o mal intensionados, no? por eso creo que parece que cuidan más a la gente buena :)

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